¿Conoces el olvido?
Malogrados los ojos
Oblicua la niña temerosa,
deshechos los bucles.
Los dientes, trizados.
Cuerdas tensas subiéndome del cuello.
Bruñidas las mejillas,
sin facciones.
Destrozada.
Sólo me quedan los fragmentos.
Se han gastado los trajes de entonces.
Tengo otras uñas,
otra piel,
¿Por qué siempre el recuerdo?
Hubo un tiempo de paisajes cuadriculados,
de gentes con ojos mal puestos,
mal puestas las narices.
Lenguas saliendo como espinas
de acongojadas bocas.
Tampoco me encontré.
Seguí buscando
en las conversaciones con los míos,
en los salones de conferencia,
en las bibliotecas.
Todos como yo
rodeando el hueco.
Necesito un espejo.
No hay nada que me cubra la oquedad.
Solamente fragmentos y el marco.
Aristados fragmentos que me hieren
reflejando un ojo,
un labio,
una oreja,
Como si no tuviese rostro,
como si algo sintético,
movedizo,
oscilara en las cuatro dimensiones
escurriéndose a veces en las otras
aún desconocidas.
He cambiado de formas
y de danza.
Voy a morirme un día
y no sé de mi rostro
y no puedo volverme.
Claribel Alegría
La vida me ha ofrecido matices espectaculares, llenos de detalles que debo proteger y ofrecer…
algunos con sus claros-oscuros,
con sueños y pesadillas,
luz y oscuridad,
vida y muerte,
profundidad y superficialidad,
bondad y maldad…
dualidades que pretendo aceptar,
porque si no lo hiciera estaría negando la realidad,
es la única que me proporciona energía viva para continuar,
las dos caras de la moneda están,
solo requiero de verlas y absorber cada gota de energía que recorra mi cuerpo para renovar día a día mis fuerzas…
G.G.
Besos con sabor a recuerdos
Tengo todas las páginas para escribir,
tengo el silencio, la soledad,
el amoroso insomnio;
pero sólo hay temblores subterráneos,
hojas de angustia que aplasta una serpiente en sombra.
No hay nada que decir: es el presagio, sólo el presagio de nuestro nacimiento.
Hay perfumes que nos llenan el aire de recuerdos y nos permiten viajar por el mundo sin trazar fronteras.
G. G.
Todos, de alguna manera nos reencontramos,
Aquí o allá; acá en mi lecho o allí en un bus,
No importa donde, pero nos reencontramos,
En una encrucijada, o en un jardín azul,
En el fondo del camino, o en una casualidad,
No importa el lugar, lo cierto es que ahí estás.
Y así, asimismo, lo inmenso deviene pequeño. Y,
El laberinto se vuelve un mapa de calles con nombres.
Todos, creyentes o no creyentes,
Pero de este lado, Opacos por la sed y el hambre,
Pero con la luz en la mirada,
Todos, en algún instante nos volvemos a cruzar.
Todos los de este lado, luchadores infatigables,
Guerreros de antaño y combatientes modernos,
Justos y equivocados, hombres de una causa,
Militantes del bien y del amor noble,
Caminantes, viajeros donadores de sonrisas,
Trovadores que reparten la esperanza,
Poetas que van por las calles oscuras aclarando el alma,
Todos, no importa dónde ni cómo, lo cierto es que ahí estás.
Todos, ateos y escépticos,
Pero de este lado,
Desteñidos por los latigazos del sol,
Pero de corazones coloridos,
Todos, en algún instante nos vemos en esta lucha de siglos.
Apaga tu dolor, porque no estamos solitarios en esto,
Ya somos muchos, ya se cuentan por millones,
Sométete al silencio y, escucha…
Contempla la luna, sólo, en la noche oscura,
Observa tranquilo aquella mirada y, perfórala.
Déjate llevar por el viento, como si fueras una hoja,
Busca el sueño en la noche. Así. Profundo,
Y ya verás, seguro que mañana me encontrarás.
Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarse en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo0
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?
Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.
Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.
Idea Vilariño

Quitaros esa máscara,
la tristeza no es más que una careta,
puede durar tanto como tardes en quitártela tú mismo,
prueba.
Estás provocándote llanto artificial, hermano;
he dicho hermano y debí decir amante.
Nos cogemos las manos y no decimos que se siente nada.
Poco a poco se va mezclando nuestra sangre en los
encuentros.
Un buen día acabaremos por ser la misma cosa.
Libres somos.
Frecuentamos el dolor porque queremos,
como pudiéramos frecuentar el parque.
Hablamos de mutuas soledades,
hablamos de aventuras que tuvimos,
de que todo está lejos,
de que es difícil.
Y nunca hablamos de esto maravilloso que nos va
convirtiendo en ranas.
Quién dijo que la melancolía es elegante?
Quitaros esa máscara de tristeza,
siempre hay motivo para cantar,
para alabar al santísimo misterio,
no seamos cobardes,
corramos a decírselo a quien sea,
siempre hay alguien que amamos y nos ama.
Gloria Fuertes
Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!
Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!
¡Se nos va todo, se nos va todo!
G.M.

Espero volver pronto….
Saludos!
Allí, en la esquina más negra del desamparo,
donde el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,
los recuerdos me asaltan.
“Sólo recordamos lo que nunca sucedió”
De vez en cuando
hay que hacer una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
M. Benedetti
Me duele el aire que se enrosca a mi cuerpo y deja en mí piel tu ausencia
Ausencia que cuelga mis sueños en las luces agónicas de las viejas farolas
Dejando dentro de mí el dolor de los nenúfares muertos
Me lastima sin piedad la ternura cuando me habla al oído y tu te ocultas en sombras
Sombras que quiebran la quietud de las madrugadas hiriéndome cuando duermen los pájaros
Y me muerde …. me muerde con fuerza la niebla donde te escondes dejando una fuerte tela de araña que me apresa
No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas.
A mi diestra mano el sueño mueve una iracunda espada
y echa rodando a mis pies una rosa mutilada.
Tengo los brazos caídos convicta de sombra y nada;
un olvidado perfume muerde mis manos extrañas,
pero no puedo cerrar las puertas y las ventanas,
y he de salir al camino a ver la muerte que pasa,
Sara de Ibañez
Mi alma tiene muchos paisajes,
pero los rincones más hermosos
no están abiertos a los turistas
Sola, equilibrada en el tiempo,
me desprendo del vaivén que más allá del tiempo me lleva.
Sola, en la tiniebla permanezco: recibida y dada.
Porque la vida, la vida, la vida,
la vida sólo es posible
reinventada. “
Cecilia Meireles
Los extremos se tocan:
Los grandes amores se transforman en grandes odios,
la callada paz deriva en estrepitosa guerra,
el tedio infinito genera enorme excitación,
las grandes intimidades traen gigantescos alejamientos.
(Sam Savage)
No tengas miedo, la oscuridad en que estás metido aquí no es mayor que la que existe dentro de tu cuerpo, son dos oscuridades separadas por una piel, apuesto que nunca habías pensado en ello, transportas todo el tiempo de un lado para otro una oscuridad, y eso no te asusta, hace un instante poco faltó para que te pusieses a dar gritos sólo porque imaginaste unos peligros, querido amigo, tienes que aprender a vivir con la oscuridad de fuera como aprendiste a vivir con la coscuridad de dentro.”
J. Saramago
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos,
y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.
Gabriel García Márquez
♥
En mi jardín hay rosas:
Yo no te quiero dar las rosas que mañana…
mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros con cantos de cristal:
No te los doy, que tienen alas para volar …
En mi jardín abejas labran fino panal:
¡Dulzura de un minuto… no te la quiero dar!
Para ti lo infinito o nada;
lo inmortal o esta muda tristeza que no comprenderás …
La tristeza sin nombre de no tener que dar
a quien lleva en la frente algo de eternidad …
Deja, deja el jardín…
No toques el rosal:
las cosas que se mueren no se deben tocar.
Dulce María Loynaz
Pensando, enredando sombras en la profunda soledad.
Tú también estás lejos, ah! más lejos que nadie.
Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo imágenes, enterrando lámparas…
…Rodaba, alegre, triste, interminable, mi alma.
Pensando, enterrando lámparas en la profunda soledad.
Quién eres tú, quién eres?

Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul.
Las rosas están insoportables en el florero.
¿Por qué me levanto a las tres de la mañana mientras todos duermen?
¿Mi corazón sonámbulo se pone a andar sobre las azoteas detectando los crímenes, investigando el amor?
Tengo todas las páginas para escribir, tengo el silencio, la soledad, el amoroso insomnio; pero sólo hay temblores subterráneos, hojas de angustia que aplasta una serpiente en sombra.
No hay nada que decir: es el presagio, sólo el presagio de nuestro nacimiento.

No hay voz que quiebre el silencio del agua
bajo el alba.
Ni nada que vibre
bajo el cielo.
Sólo una tibieza que derrite las estrellas.
Uno tiembla al oír la mañana estremeciéndose
toda virgen,
como si ninguno de nosotros estuviera despierto.
Regreso de unas necesarias y merecidas vacaciones


Acuérdate de mí cuando estés en las sombras.
G.G.
Ha llegado el otoño y con él la lluvia, es tiempo de hojas ocres, rojizas y amarillas,
caricias de viento y cielos increibles con sombreros voladores.
Las luces tenues juegan al escondite entre los árboles melancólicos
y yo soñando en el abrigo de sus hojas.
G.G.
El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando duermo
enorme, adentro de tus breves manos.
Jugábamos al escondite.
Yo me ocultaba
y tú me perseguías.
Pasaron largas horas
y tú no me encontrabas.
Pasó la primavera,
se esfumaron los largos días de verano
y vino el otoño con su crujir de madera seca
y vino el invierno con su dolor de corazón sepultado en la nieve.
Te espero en mi rincón
y tengo miedo.
|
La poesia no quiere adeptos,
quiere amantes.
Ferderico García Lorca
"La poesía no es de quien la escribe,
es de quien la necesita"
(El cartero y Pablo Neruda)
Cada poema es ùnico,
en cada obra late,
con mayor o menor grado,
toda la poesìa...
Cada lector busca algo en el poema,
y no es insólito que lo encuentre:
Ya lo lleva dentro
Octavio Paz
El amor nace del recuerdo,
vive de la inteligencia
y muere por olvido...
P.Neruda
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